Por más de treinta años, este canadiense de nariz afilada ha sido la cara de una de las bandas más aclamadas del mundo. Y ahora que Geddy Lee debuta con su primer disco solista, por fin se puede hablar con él... de Rush.

Geddy Lee es famoso por su voz nasal, su perfil de bruja y porque en vivo parece un chinchinero cuando canta, toca el bajo, maneja sintetizadores y presiona pedales, todo a la vez. Pero más que un malabarista, es un compositor que se ha ganado el respeto de la industria y de cientos de miles de fanáticos en todo el mundo que han hecho de Rush uno de los cultos musicales más vastos del planeta. Al teléfono desde Nueva York, el músico habló con la Zona de My favorite headache, su reciente debut como solista, de las complejidades de ser un virtuoso y de su desconocida visita a Chile.

Después de tanto tiempo trabajando en un trío, ¿cómo te sentiste grabando un disco en solitario?

Fue muy interesante trabajar fuera del contexto de la banda. Es bueno hacerlo en una situación en la que el sonido no está dictado por lo que caracteriza a Rush. Eso me permitió experimentar un poco.

¿Por qué decidiste trabajar con Matt Cameron (ex baterista de Soundgarden y actual de Pearl Jam)?

A Matt lo admiro desde hace tiempo. Tiene un estilo muy sólido y un tono interesante. Al buscar un baterista para este disco, no solo pensé en cierta habilidad. Para mí, Matt tiene la mejor combinación de técnica y sonido.

Considerando la experiencia de Cameron, más ligada al hard rock, ¿no tuviste la tentación de hacer un disco más duro?

No. Creo que el álbum rockea como quería que lo hiciera.

¿Vas a promocionar en vivo My favorite headache?

No estoy seguro, porque no sé si voy a tener tiempo. Pero me gustaría hacerlo. Quizás en primavera...

¿Qué opinaron tus compañeros de Rush sobre tu debut?

Están orgullosos.

¿Hay planes para grabar nuevamente con Rush?

Sí. Nos vamos a reunir en enero para comenzar a escribir.

¿Cuándo crees que puedan editar un nuevo disco?

No tengo idea. Quizás a fines del próximo año, o en la primavera del 2002.

Perdona, pero siento que va a ser imposible no hacerte algunas preguntas sobre Rush...

Seguro. No te preocupes.

¿Qué bandas crees que han comprendido el legado de ustedes?

Es difícil responder eso. Creo que hay algunas referencias obvias, como Primus. Pero diría que nuestra influencia es más sutil, en el sentido de que tiene que ver más con la manera en que músicos jóvenes e integrantes de grupos ahora conocidos se han acercado a su instrumento. Sé que es así porque muchos de ellos se acercan y nos lo dicen.

¿Disfrutas el hecho de ser una influencia para tanta gente?

Es un tremendo honor. De verdad, es muy gratificante.

Siempre quise preguntarte esto: ¿A passage to Bangkok (tema del álbum 2112) habla de lugares exóticos donde fumar marihuana?

(se ríe) Sí. Es un viaje imaginario alrededor del mundo. Por supuesto, nunca salimos del dormitorio en donde lo hicimos.

¿Y cuántos de esos sitios conocen realmente?

Muchos de esos países nunca los hemos visitado. Pero te aseguro que sabemos de las virtudes de sus productos (más risas).

¿Qué te parece que la mayoría de los seguidores de Rush consideren que los mejores discos de la banda fueron hechos a fines de los 70 y comienzos de los 80?

Qué puedo decir, hay gente que no quiere crecer. Sería un daño para nuestros fans si repitiéramos la misma fórmula una y otra vez. Para que una banda se mantenga viva y saludable, tiene que ser honesta consigo misma. Y eso incluye evolución. Por cierto, no creo que nuestra carrera haya terminado en los 70. Algunos de nuestros mejores discos fueron hechos a fines de los 80 y a comienzos de los 90.

¿Cómo cuáles?

Power windows, Roll the bones, algunas partes de Test for echo...

¿Por qué dejaste de usar el bajo Rickenbacker?

Toma demasiado trabajo para que suene bien en una grabación. Tiene cápsulas muy delgadas y disfuncionales. Requiere de mucha ecualización para que alcance un sonido determinado. Muchos de mis primeros discos los hice con el Fender Jazz. Por ejemplo, Tom Sawyer (del álbum Moving pictures) fue grabada con el Fender, aunque mucha gente piensa que fue con el Rickenbacker.

¿Qué músicos te han llamado la atención en el último tiempo?

Tragically Hip, que son canadienses. También me gusta Radiohead, la música de Bojrk y Chemical Brothers, aunque no todo lo que hacen.

¿Qué opinas del nuevo metal estadounidense?

Me gusta parte del material de Korn, pero Limp Bizkit me parece un chiste. Algunas cosas de Deftones y Godsmack... pero no podría escuchar un disco completo de ninguno de ellos.

¿Alguna vez pensaste que el reconocido virtuosismo de los músicos de Rush pudiera haberse convertido en un obstáculo para entender la totalidad del trabajo de la banda?

(silencio) No lo sé... es un punto interesante. Creo que alguna gente se afana con la técnica. Y sí, quizás eso nos haya ocurrido.

¿Hasta qué punto les preocupó que la crítica no apreciara durante varios años sus producciones?

No me puedo detener mucho en ese aspecto. De hecho, tampoco me hace bien. Prefiero ocuparme de mis cosas.

La tradición dice que después de un álbum en vivo, Rush siempre comienza una nueva etapa. Y como lo último que hicieron fue un disco en directo, ¿qué viene ahora?

(se ríe) No tengo idea. No tenemos un plan preconcebido. Así mantenemos nuestros discos como cápsulas del tiempo, testimoniales del momento en que nos encontrábamos.

En Chile hay una banda llamada H-Sur (Rush al revés y pronunciado en español) que les rinde tributo y llenan teatros. Un buen dato, por si algún día nos visitan...

Qué bueno. Tuve la suerte de estar en Chile el año pasado.

¡¡¿Qué?!!

Estuve en las Torres del Paine haciendo trekking con mi esposa y pasamos un día en Santiago. Fue increíble. Queremos regresar, quizás al desierto de Atacama. Pero antes debo aprender algo de español.

Por último, la pregunta que no me perdonaría no hacer: ¿qué dice Neil Peart cada vez que lo califican como el mejor baterista de rock del mundo?

¿La verdad? Le da vergüenza.

Marcelo Contreras